Las ganas de escribir,
vienen y se van,
como dulce mariposa,
bella y caprichosa,
con su revolotear.
Va de flor en flor
libando el dulce licor,
con su lengua en espiral
maravilloso diseño
del arquitecto natural.
Julio Chinea Hernando
www.relatosparaelalma.blogspot.com
martes, 6 de enero de 2009
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